Proceso Personal

Camino. Porceso Personal. Espacio CoachingEn ciertos momentos de nuestra vida, nos damos cuenta de que algo en nosotros es diferente a lo que realmente queremos, parece que algo no va del todo bien. A menudo seguimos a delante tratando de ahuyentar esta sensación, hasta que un día, por fin, paramos con la intención de averiguar lo que está ocurriendo y hacer algo al respecto.

La manera, es iniciar un proceso personal de crecimiento y transformación, desarrollar un proceso personal de Trabajo Sobre Sí. Básicamente es un trabajo de observación, uno se observa a sí mismo, en lugar de poner el foco de atención fuera de uno, como es habitual, dirigimos nuestra atención hacia uno mismo. No se trata tanto de intentar cambiar las cosas, si no de observarlas, simplemente observar, darse cuenta de lo que nos va ocurriendo internamente en diferentes momentos y circunstancias, así comenzamos a desarrollar el Observador Interno.

El Observador Interno es un lugar de consciencia, en el que la atención permite “darse cuenta”. Permite ser plenamente consciente de lo que está ocurriendo en el mismo momento en que está ocurriendo.

El Trabajo Sobre Sí pone énfasis en el individuo completo, es holístico. Por esto, hablamos de tres centros: el intelectual, el corporal y el emocional. Hoy por hoy, es indiscutible que lo que ocurre en uno de estos centros  repercute en los otros dos, así que agarramos al individuo de forma holística. También incluimos un cuarto centro, el espiritual, al que en distintas culturas y sociedades se le llama de diversas formas.

Lo que buscamos en el Trabajo es conocer lo que nos ocurre en las diferentes situaciones de la vida a través de nuestros tres centros. A nivel intelectual, conocer nuestros pensamientos (incluso los más profundos), diálogos internos, personajes, necesidades, sueños, deseos, etc. En nuestro centro corporal, percibir nuestros impulsos, tensiones y dolores, lo que nos viene bien, etc. A nivel emocional averiguar las emociones y sentimientos que se despiertan, la capacidad empática, el estado de ánimo, nuestra voluntad…

A partir de aquí nos iremos haciendo una idea mucho más amplia de nosotros mismos, de nuestros automatismos, de los patrones de relación, de lo que realmente queremos que no necesariamente coincide con lo que hacemos, iremos profundizando en nuestro carácter y mientras, desarrollando respuestas más creativas, menos reactivas.