resiliencia

La resiliencia

En diferentes momentos la vida nos pone a prueba, y pueden llegar al límite tanto la propia situación como las capacidades para enfrentarnos a dichos sucesos. Ante una enfermedad grave, una separación dolorosa, una muerte cercana, la frustración por un anhelo inalcanzado, y otros acontecimientos de intensa carga emocional, tenemos distintas formas de encarar el problema, aunque básicamente hay dos. Por un lado podemos aferrarnos al sufrimiento y dejarnos vencer, con la consiguiente sensación de fracaso; y por otro lado podemos afrontar los acontecimientos, sobrellevar nuestro dolor y sobreponernos. Incluso salir fortalecidos, cualidad importante de la resiliencia.

¿Qué es la resiliencia?

La resiliencia es la capacidad de sobreponerse  a periodos de dolor emocional o situaciones adversas, y pone de manifiesto la disposición al aprendizaje de la propia experiencia para salir fortalecido.

Todas las personas tenemos diferentes grados de resiliencia en función de lo aprendido y vivido en nuestras vidas, y en función de cómo encaramos los problemas, en definitiva de nuestro carácter.

Como desarrollar la resiliencia

La resiliencia tiene una serie de cualidades, que afortunadamente las podemos desarrollar, y así aumentar nuestra capacidad para afrontar los problemas, el dolor emocional,  la frustración, etc.

Algunas de estas cualidades son:

-La conciencia de nuestras propias limitaciones. Desarrollar el conocimiento real de nosotros mismos respecto de nuestras capacidades, de lo que si somos capaces; y también de las limitaciones, hasta donde llego. Cual es nuestro potencial?. Nadie lo puede todo, excepto superman.

-En este conocimiento de uno mismo es cuando comenzamos a desarrollar la confianza en nuestras verdaderas capacidades.

-La atención, vivir en el presente. Con demasiada frecuencia nos escapamos del presente, o bien nos vamos al pasado, o bien al futuro. Vivir el momento presente nos facilita la aceptación de lo que está sucediendo en este momento. Vivir en el pasado nos lleva a la depresión, vivir en el futuro nos lleva a la ansiedad.

-Una de las grandes verdades es que cada uno de nosotros tenemos nuestra propia verdad. Cada uno vivimos la vida desde nuestra perspectiva, con nuestros ojos, oídos y experiencias, que son únicas e irrepetibles. A partir de aquí trazamos la delgada línea de la objetividad. Y si realmente queremos ser objetivos tendremos que conocer cuáles son nuestros filtros, como incorporamos en nosotros la información que nos llega mediante los sentidos y como experimentamos nuestras experiencias.

-La flexibilidad, estar abiertos a los cambios y tratar de aprovecharlos.

-La tenacidad para conseguir nuestros propósitos, luchar por lo que realmente queremos hasta conseguirlo, eso sí, sin rigidizarnos, teniendo en cuenta nuestra flexibilidad.

-Es necesario poder expresar nuestro estado de ánimo, buscar el apoyo del otro, aún más en situaciones límite.

-Y como no, la risa, la capacidad de reírnos de nosotros mismos, sin duda una de las herramientas más sanadoras de las que disponemos.